La semana sin envolver: sucesión en la vida real, fútbol iraní y el momento #MeToo de China
¿Necesitamos un nuevo modelo para líderes empresariales? ¿Cómo ha reavivado el debate de género el equipo de fútbol de Jordania? ¿Y China ha silenciado a un olímpico?
Olly Mann y The Week profundizan detrás de los titulares y debaten lo que realmente importa.
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En el episodio de esta semana, discutimos:
Liderazgo empresarial, estilo sucesión
El último episodio de Succession de Sky Atlantic ha llamado la atención sobre las cambiantes cualidades personales de los directores ejecutivos en el mundo contemporáneo. En la pantalla, dos magnates de los medios de comunicación de la vieja escuela con personalidades alfa y agudeza menguante amenazaban con causar estragos en sus negocios, sin mencionar el mundo en general. Pero en el mundo real, el liderazgo empresarial del siglo XXI parece exigir un tipo de personalidad aún más inusual: en pocas palabras, despiadado pero empático y simpático.
Porteros iraníes
Después de un partido de clasificación para la Copa Asiática Femenina en el que Irán venció a Jordania por 4-2 en los penaltis, el presidente de la asociación de fútbol iraní ha exigido una verificación de género a la arquera iraní, Zohreh Koudaei. Anteriormente, había sido objeto de chismes sin fundamento en los periódicos árabes, y las autoridades iraníes dicen que la queja de Jordan no es más que uvas amargas. Pero el caso ha reabierto el debate sobre el género en el deporte y ha centrado la atención en las políticas de Irán sobre la cirugía de reasignación de género.
#MeToo en China
La preocupación por la estrella del tenis chino Peng Shuai ha ido en aumento. El 2 de noviembre, la mujer de 35 años alegó en la plataforma de redes sociales china Weibo que el ex viceprimer ministro chino Zhang Gaoli la había obligado a tener relaciones sexuales. Su publicación se eliminó rápidamente y se bloquearon las búsquedas de su nombre, así como 'tenis'. Más de dos semanas después, todo lo que hemos escuchado de Shuai es un extraño correo electrónico que supuestamente es de ella, compartido por los medios estatales chinos, pero su autenticidad ha sido cuestionada. ¿Son estos eventos una victoria para el movimiento #MeToo o la censura china?














